top of page

Afilando la lengua o limando asperezas

Fotografía de tigre en cautiverio lamiendo la pared

Fotografié a este tigre en cautiverio lamiendo la pared y me gustó el momento porque mostró un comportamiento muy suyo con la lengua larga entre sus colmillos.

 

La lengua de los felinos es tan áspera que con su lamida limpia los huesos de sus presas y pela otras pieles.  Con esa lengua desde pequeños también se asean a sí mismos.  Usarla así no es locura o manía, es una necesidad intrínseca para su supervivencia. 

Me interesa hacer la relación con el uso de la lengua humana en sentido figurado: lo que decimos y expresamos que es a veces con premeditación y otras muchas por impulso.  Cuando usamos la expresión “tiene la lengua afilada” es porque  como el tigre le ha sacado punta para hacerla más áspera, hiriente y mordaz.  El tigre así la necesita para alimentarse pero no así el ser humano. 

El ser humano tiene el habla para pulirla hacia su humanización.  El poder de lograr con ella lo bueno y bello es inmenso: limar asperezas que en las relaciones humanas se crean con el roce y con el tiempo, cicatrizar heridas, curar los más profundos dolores logrando una paz y bienestar que no tiene precio. Limar no será locura o manía para el hombre, es también una necesidad intrínseca para combatir la violencia verbal y física, promoviendo el sano crecimiento humano. 

Sólo una palabra que alienta y levanta el espíritu es como una lamida de tigresa a su cría: el pequeño cierra los ojos porque le es agradable, porque le es necesario, y le ayuda a desarrollarse para lo que fue creado.  Tenemos algo del tigre, pero somos humanos.

Te deseo una excelente semana.

 

 

 

Recibe nuestras promociones y descuentos especiales para tus momentos más especiales.

¡Gracias!

bottom of page