top of page

Cicatrices y espinas

Palma de Madagascar. Cicatrices y espinas. Mecanismos de defensa en la flora y en el ser humano.

Palma que no es palmera, su tallo suculento tapizado de púas puntiagudas y rojizas proviene de la Isla de Madagascar, uno de esos países megadiversos.  La encontré adornando el área de recepción en un hotel de Morelia, Michoacán.

 

De cada cicatriz que hay en su tallo crecieron tres espinas y son su “mecanismo de defensa y supervivencia”. Así nació por la condición del suelo, del clima y otros factores de herencia. Es muy interesante saber que estos tallos tienen hojas en lugar de espinas en otras plantas similares, y cierto ambiente en el sur de Madagascar las transformó con el tiempo en púas puntiagudas.  Es de esperar que Las futuras palmas de Madagascar que crezcan en ambientes no tan salvajes evolucionen con nuevas adaptaciones y transformaciones, desarrollando incluso una nueve especie en el futuro, seguramente menos espinosa.

 

Creo que cada uno de nosotros vamos también vistiendo algunos escudos naturales sin haberlos planeado, dependiendo si nacemos y crecemos en ambientes rudos y rígidos o en aquellos excesivamente blandos. Han sido reacciones al buscar el equilibrio en el ambiente físico, mental, emocional y social que nos rodeó, sin embargo, buscando el equilibrio es posible habernos protegido en extremo sin realmente necesitarlo. Hay quien como la palma de Madagascar ha desarrollado cientos de espinas, quizá un intento de protección por lo sufrido pudo llevarla a desconfiar en demasía.  A veces es ya tan susceptible e irritable la persona que hay que acercarse a ella con pinzas, no sea que su propia fragilidad y susceptibilidad le hieran y reaccione por ello hiriendo también a quien se acerca.

 

¿Podremos nosotros modificar las espinas que algún día desarrollamos como mecanismos de defensa en nuestra propia vida?

 

Desde hace tiempo no he temido al confrontar mi propia realidad, mirar mi tallo, tocar mis nudos-cicatrices y reconocer esas púas no tan finas.  Creo que si las confrontamos sin miedo podremos lograr modificar nuestras reacciones conscientemente.  No dudo que un cambio de hábitat y/o hábitos nos pueden ayudar a obtener un nuevo “carácter adquirido”, un nuevo aspecto, como le sucederá al tallo de esta planta con el tiempo, y lo mejor es que el humano no necesariamente requerirá esperar varias generaciones para experimentar el resultado de su esfuerzo. 

 

Te deseo una excelente semana.

Recibe nuestras promociones y descuentos especiales para tus momentos más especiales.

¡Gracias!

bottom of page