
La corteza
Fotografía de un tronco enorme recostado en el parque; a través de una de sus ranuras pude observar a un pensante con cachucha que eligió este rincón llamativo para sentarse y descansar. Mi ojo al verlo lo eligió y la cámara lo atrapó.
Vemos al tronco con formaciones únicas y visibles a través de su enredado corcho protector color grisáceo. La gigante corteza de árbol me invitó a pensar en la pequeña corteza cerebral humana , la capa más externa del cerebro que es también materia gris pero su tejido está formado por redes vivas, millonarias conexiones neuronales. Entre otras muchas cosas nos permiten percibir, procesar y con ello decidir y actuar transformando. Estructuras y conexiones únicas en cada cabecita que se asemejan a las estructura ramificadas y únicas de árboles vivos.
Creo importante hacer un esfuerzo por percibir y conectar información con imaginación y creatividad. Optar por retos de la mente constantes y distintos; actividades que nos den aprendizajes y habilidades nuevas. Esta corteza nuestra es pequeña pero potente y en continuo desarrollo. Lo que está en nuestras manos no es controlar su motor ya que habrá un momento en que esa materia gris se detenga en negro sin nosotros poder elegir el momento del cese de su función. En nuestras manos sin embargo sí está el ensanchar bondadosamente su actividad para el bien nuestro y de la humanidad que camina con nosotros enlazada. Buscar aprovechar y agradecer cuando el motor está encendido…nunca viejo mientras vivo.
Te deseo una excelente semana.
