Recreación

El arco lateral de una capilla abierta aislada del siglo XVI al norte de la península de Yucatán que intenté fundir con el vistazo al escenario arqueológico de uno de los centros ceremoniales más grandes construido por los mayas en el posclásico.
La foto que tomé este año me remueve un pensamiento. Siempre han existido los restos y recuerdos del pasado, sin embargo, en el siglo actual se aprecian estos cuerpos frágiles en colapso de manera especial a tal grado que grandes parcelas en ruinas se conservan inmóviles como patrimonio de la humanidad para la contemplación del pensante. Esto ha llevado a escribir sobre la ruinofilia, un término que varios autores han usado para describir el fenómeno de apreciación excepcional por las ruinas en una era de contraste, una era digital.
Veo que cada era tendrá su propia pasión. Hubo una época en que muy a penas se conocía todo aquello que se tocaba y se percibía con los sentidos por lo que había otro tipo de investigación retrospectiva; hubo posteriormente la época en que el descubrimiento del oro y nuevas tierras movilizó a reyes, exploradores y carabelas en prospectiva; ya cuando el planeta está en mapa digital hay ciertas ruinas protegidas como especie en peligro de extinción. ¿Has pensado en el tipo de ruinas de la era actual y las futuras? No dejo de intuir nuevas tendencias. ¿Será considerado como acto criminal el reconstruir sobre los restos de antiguas civilizaciones? La recreación se vislumbra exponencial y algo distinta. Habrá nuevas ruinas y formas de conservar, valorar y resguardar el trabajo intelectual y el deleite sensorial ante lo antiguo.
Te deseo una excelente semana.
