Siluetas de amistad

Una tarde paseando por la ciudad de Puebla capté siluetas acogiendo con su cuerpo y ropa los chorros y chisguetes verticales que brotaban de la fuente. Con esta imagen me vienen a la mente tantos momentos de mi infancia con amigos de la cuadra, no precisamente en manantiales pero a veces empapados o simplemente chorreados jugando a policías y ladrones, a las escondidas, a encantados o a “la traes”. Por la mañana, entrando a una casa “abandonada” según nuestra interpretación, o investigando en la noche la heladería de la esquina con linternas; el punto era inventar algo nuevo y explorar introduciendo la intriga y la adrenalina a tantas historias de nuestra imaginación.
Llamaré siluetas de amistad a esos recuerdos con amigos ya que muchas veces no se guarda en la memoria el detalle pero se queda grabado con tinte intenso –como las siluetas en la foto- lo esencial.
Observando en la foto a las amigas que entraron a la fuente, pensé en cuántas veces ahora caminando por la vida nos enojamos cuando ante el imprevisto no alcanzamos a remangarnos el pantalón o cuando enlodamos un poco ese tacón. A veces se nos olvida sonreír bajo la lluvia, disfrutarlo a veces a solas y luego compartirlo con alguien que se ría contigo. Volteo a ver a esa gente que no perdona las lloviznas o chubascos, y otra tanta que busca el chisguete a propósito para crear siluetas imborrables; momentos para reír, compartir, disfrutar y grabar aquello más valioso (a veces incluso doloroso) que fortalece una verdadera y siempre fresca amistad.
Te deseo una excelente semana.
